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El salto del pasiego
El "palu"
o "palancu" pasiego era una vara de avellano
descortezado y curado, flexible y resistente, iba herrado en el extremo
inferior con un casquillo, cuya base se cubría con un clavo o tachuela.
Dicho palo era derecho y de aproximadamente una cuarta y media más
alto que el dueño que lo llevaba. Se usaba para, haciendo palanca
sobre él, dar un salto y librar un obstáculo. Los pasiegos
se hicieron famosos por su increíble destreza y condición
física en el uso del palo, y se convirtió en un deporte
local de fama legendaria que incluso fue la inspiración para una
zarzuela llamada "El Salto del Pasiego" por el maestro Caballero.
El salto del pasiego es un deporte
con gran similitud con el salto de pértiga y consiste en franquear
un muro, río o barranco con la ayuda del palo, pero los pasiegos
han inventado una serie de modalidades y variaciones.
En la romería de Nuestra Señora
de Valbanuz, solían recorrer los mozos el perímetro exterior
del templo montados con ambas piernas sobre dos palancos, mientras los romeros
hacían apuestas sobre el posible triunfador de la competición.
Un ejemplo de las diversas modalidades es la clasificación de una competición
de salto del pasiego realizada en el Campo de la Magdalena en el año
1946:
1. Mudando el palo de sitio las veces que el competidor pueda.
2. Cuando el palo no puede ser separado del suelo y el ejecutante va arrastrándose
sobre él.
3. Cambiando el palo de sitio una sola vez cuando el saltarín está
en el aire.
4. Corrida sobre el palo, en el cual el ejecutante, sostenido sobre aquél
en el aire, va dando saltos pequeños, recorriendo grandes distancias
de forma inverosimil.
5. Salto como una pértiga de tipo medio.
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