Por el historiador D. José Javier Gómez Arroyo

También hay que indicar que a las puertas del siglo XVII, en 1594, tuvo lugar en Santander la fundación del Colegio de la Compañía de Jesus, que desempeñaron una mision evangelizadora en los Montes de Pas y que aparece citada por el Padre Juan de Villafane 18 en su obra "Relación Histórica de la vida y virtudes de la Excelentísima Señora Doña Magdalena de Ulloa Toledo y Osorio y Quiñones",y en la que se relata que los Padres Jesuitas salieron a convertir paganos a los Montes de Pas, donde encontraron a gentes sumidas en la ignorancia religiosa y emprendieron una misión evangelizadora.


Me interesa destacar un párrafo correspondiente a este libro, publicado en 1723 en la imprenta de Francisco García Onorato, que dice…"…se determinaron los Padres Missioneros a disponer y armar una tienda de campaña, inmediata a un gran roble, que en aquél monte se hacia reparable por su proceridad y corpulencia; persuadiéndose, a que una tienda de campaña no sería habitación desagradable a un Señor, que tanto se precia ser Dios de los Exercitos. En este rústico albergue celebravan (sic) los Padres el Santo Sacrificio de la Missa".


Los hábiles Padres Jesuitas encontraron a unas gentes que adoraban al roble y supieron encauzar de manera avispada la nueva manera de adorar a Dios, sin phohibir el culto pagano y bárbaro. No es la magistral sociología de masas lo que me gustaría explicar, sino la referencia que se hace al culto del roble.

Las tribus célticas del N.O. de Hispania tuvieron una dedicación especial al roble como culto, y en general al bosque. De los cántabros, pueblo céltico, conocemos por sus estelas funerarias de la época romana la presencia en ellas de un árbol representado de manera esquemática, a modo de emblema heráldico. El árbol es uno de los símbolos cósmicos más antiguos y testigo de la justicia en los pueblos indoeuropeos, y en Cantabria aún pueden verse lugares donde quedan huellas del significado de los árboles como testigos de los acontecimientos politicos. Sin ir más allá de las tierras que nos ocupan, podemos contemplar en Vega de Pas, precisamente junto a la iglesia, el denominado "árbol de la Junta" o "mesa de la junta", donde se reunían, hasta bien entrado el siglo XX los Concejos abiertos, pero que estos datan desde mucho antes, por lo que bien cabría pensar que antes fue venerado el primer arbol que la primera iglesia en los Montes de Pas, y, en el caso de los Padres Jesuitas, construyeron la iglesia de manera functional (recordemos que el documento dice "tienda de campaña") al lado de un roble, contrarrestando así la veneración por el árbol. Este ethos de sus gentes nos proclama una vez más el celtismo del pueblo pasiego, alejando las teorías pintorescas que lo ligan a antepasados judíos o musulmanes.

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